- Porque esta ciudad, como todas las ciudades, no dice su pasado pero lo contiene como las líneas de una mano -

mayo 14, 2009

UNA MIRADA A LA ETERNIDAD

Cementerio de la Recoleta








Es uno de los sitios más atractivos y de visita casi obligado para todos los turistas que llegan hasta Buenos Aires.

Comparte junto con otros cementerios, como el "Père Lachaise" de París o el "Colina Staglieno" de Génova, el ser considerado un verdadero "museo" a cielo abierto.







Dentro de sus, aproximadamente, 6 manzanas de extensión, descansan los restos de políticos, presidentes, militares, científicos, periodistas, escritores, artistas y personajes que, de alguna manera, tuvieron participación en la historia, el desarrollo y la vida en general de la nación.







Diseñado como una verdadera "ciudad de almas", cruzado por calles y avenidas, entre el silencio de sus bóvedas, mausoleos y monumentos conviven unitarios, liberales, católicos, federales, conservadores, laicos, masones; amigos o enemigos, aquí se comprueba aquello de que la muerte es "la Gran Igualadora".







"La Recoleta" permite ser recorrida bajo distintas miradas; desde la vida y trayectoria de sus moradores y su relevancia en la Historia Argentina; desde el arte por su diversidad arquitectónica, sus autores y su riqueza de obras y artistas; desde los mitos y leyendas que alberga como todo espacio dedicado a la muerte y desde los símbolos, universales y atemporales, que transmiten un lenguaje común a todas las necrópolis del mundo.




Historia


En sus inicios, estas tierras pertenecieron a Don Rodrigo Ortiz de Zárate, le fueron otorgadas por Don Juan de Garay quién destinó para sus acompañantes un lugar, por fuera de la traza de la ciudad, "para labrar y visitar cada día".

Allí, Ortiz de Zárate, levantó una chacra que llamó "Los Ombúes" en alusión a los árboles que predominaban en el terreno.

Con el paso de los años, varios fueron sus propietarios hasta que, sucesivas donaciones, permitieron que en el lugar se estableciera la congregación de "La Santa Recolección".
Esta orden de frailes recoletos descalzos dedicó su iglesia a la "Virgen del Pilar", patrona de Zaragoza y, pronto, el término "recoleto" se hizo extensivo al templo ("iglesia recoleta"), a la santa ("la Virgen Recoleta") y a todo el ámbito, llegando hasta nuestros días en el nombre del barrio.

Convento, iglesia y huerto funcionaron hasta que, previa Reforma Eclesiástica durante el gobierno de Don Martín Rodríguez, se expropió el conjunto a los religiosos, destinándose parte del terreno para enterratorio público.

Así fue como el 17 de Noviembre de 1822, luego de ser bendecido, quedó inaugurado el "Cementerio del Norte".
Esa traza inicial estuvo a cargo del ingeniero francés Don Próspero Catelin; un simple portón de hierro indicaba el acceso y en una pequeña y sencilla capilla se oficiaban los responsos.

Durante las décadas siguientes, fue expandiéndose de manera irregular y, en 1875, el estado de deterioro era tal que se llegó al punto de considerar su clausura.

Hacia 1880 el intendente Don Torcuato de Alvear, le encomendó al arquitecto italiano Giovanni Antonio Buschiazzo la remodelación del lugar que, al año siguiente, fue reinaugurado.

El proyecto dotó al cementerio de un ingreso a través de un pórtico monumental de estilo neoclásico; cuatro columnas dóricas sostienen un friso decorado con relieves simbólicos y, por encima, la inscripción "Requiescant in Pace"-"Descansen en Paz", remata la obra.







La capilla se amplió. Su interior, sobrio y austero, también de estilo neoclásico, alberga una de las obras de arte más importantes que posee el sitio: el "Cristo Muerto", obra del escultor italiano Giulio Monteverde.







De tamaño natural, realizado en un solo bloque de mármol de Carrara, refleja con enorme realismo el tormento, el dolor y la agonía del momento.
Ubicado en una simple hornacina de medio punto, apoya en un sencillo altar de granito; fue emplazado en 1887.




Interior







Como ya señalé, "La Recoleta" permite ser apreciada desde varios ángulos.
Si optamos por lo histórico, el paseo nos llevará a través de diferentes personajes que vivieron y protagonizaron distintos momentos de la vida política y/o social del país: Facundo Quiroga, Manuel Dorrego, Mariquita Sanchez de Thompson, Domingo F. Sarmiento, Juan Manuel de Rosas, Juan Lavalle, entre tantos otros hombre y mujeres, se encuentran allí junto a miembros de las muchas familias de apellidos ilustres: los Ortiz-Basualdo, los Álzaga, los Anchorena, los Alvear, los Paz, los Mitre, etc. que dieron origen a la aristocracia de la Buenos Aires de principios del siglo XX y dejaron su impronta en la historia nacional.















Si elegimos mirarla desde su patrimonio artístico, veremos sepulcros monumentales, magníficas obras de arquitectos como Alejandro Christophersen, Renè Sergent, Alejandro Bustillo, Louis Dubois o Alejandro Virasoro, todos de destacada trayectoria en la arquitectura de la ciudad; construcciones majestuosas que se destacan entre otras más sencillas y hasta más severas.

Podemos hallar ejemplos de todos los estilos, existen bóvedas clásicas, art-nouveau, art decò, con reminiscencias egipcias, góticas y medievales.







Además cuenta con un gran patrimonio no solo en esculturas funerarias, sino también en relieves de bronce, puertas ornamentales y vitrales; nombres de artistas nacionales y extranjeros como: Torcuato Tasso, Ettore Ximenes, Pedro Zonza Briano (el "Cristo Redentor" ubicado en la avenida principal), José Fioravanti, Jean Alexandre Falguière, Troiano Troiani, Luis Perlotti, Victor de Pol o Dolores "Lola" Mora, testimonian la calidad de las obras que decoran cada tumba.



















Si nos acercamos a este espacio desde los mitos y leyendas, descubriremos la"Dama de Blanco" que, afirman, suele pasearse por sus callejuelas; a David Alleno, el cuidador que tan apasionado era de su trabajo y del lugar que, una vez finalizada la bóveda que mandó construir con un relieve que lo evoca, decidió suicidarse, dicen, para ocuparla cuanto antes.







Y como no mencionar a Rufina Cambaceres, cuyo terrible destino quiso que sufriera un ataque de catalepsia el mismo día en que cumplía 19 años y fuera dada por muerta, siendo enterrada viva.







Historias llenas de fantasía y también de realidad se entrelazan a cada paso; amores, odios, alegrías, tristezas, acontecimientos afortunados y trágicos están plasmados en detalles que recuerdan la existencia de aquellos que ya no están.


Y si nos dejamos llevar por los símbolos, descubriremos plasmados en flores, animales, objetos, gestos, un lenguaje rico en mensajes de esperanza, de resurrección, de fugacidad del tiempo, de amor, de eternidad, de paz, que está a la vista de todos; solo hay que saber mirar.








Curiosidades


* Las tierras de la Recoleta son a perpetuidad; consideradas "propiedad privada" solo los dueños pueden disponer de ellas. Ni el Gobierno de la Ciudad, ni la Administración del Cementerio puede demoler, ni vender nada, aunque ya no quede descendiente alguno de la familia o se hayan dejado de pagar los impuestos y tasas correspondientes.
Eso explica el deterioro en que se encuentran numerosas bóvedas.

* La urna que contiene los restos del Almte. Guillermo Brown, fue realizada con el bronce de los cañones de los navíos que tuvo a su cargo, junto a él yacen los de su hija, Elisa Brown, cuya historia trágica, relato aquí.

* Se estima que la "Dolorosa" que corona el sepulcro de Facundo Quiroga fue la primera obra de arte del cementerio. Realizada en mármol de Carrara, su autor fue el escultor italiano Antonio Tantardini.

* Giulio Monteverde, quien fuera maestro de Lola Mora cuando ella estuvo becada en Roma, envió su obra desde Italia, pero jamás la vio ubicada ya que nunca visitó Buenos Aires.

* El cementerio posee unos 7000 nichos y unas 4700 bóvedas; 82 fueron declaradas "Monumento Histórico Nacional".

* La bóveda más antigua pertenece a la familia Bustillo y data de 1823, mientras que la más monumental corresponde a la familia Ortiz-Basualdo.

* En 1863, el presidente Don Bartolomé Mitre, decreta la secularización del lugar permitiendo que cualquiera pudiera ser enterrado en él (suicidas, excomulgados, no católicos y hasta masones).
Esto motivó que la iglesia le retirara la categoría de "camposanto".

* El sepulcro más visitado es, sin dudas, el que corresponde a la Familia Duarte.
Allí, desde 1976 y luego de un largo peregrinar, reposa María Eva Duarte de Perón o, simplemente, Evita.
A diario, cientos de visitantes de todas partes, se acercan para conocer la última morada de esta controvertida mujer.







* Al igual que el Jardín Botánico, "La Recoleta" tiene una famosa población felina que forma parte del paisaje.
Cuidados y atendidos, los gatos pasean despreocupados y se dejan fotografiar, posando sin problemas, ajenos a la solemnidad que, para algunos, impone el lugar.








abril 13, 2009

UNA MIRADA CON MISTERIO

Palacio Barolo









Ubicado sobre Avda. de Mayo, es uno de los edificios más originales y admirados que posee la ciudad.
Ejemplo único, con 100 mts. de altura, se convirtió en uno de los primeros rascacielos porteños, junto a la "Galería Güemes" y al "Edificio Kavanagh".









Ecléctica, difícil de enmarcar dentro de un estilo especifico, la obra fue diseñada por el arquitecto italiano Don Mario Palanti a pedido del millonario, y compatriota suyo, Don Luis Barolo.










Historia


Hacia 1919, Don Barolo, importante empresario textil, encomendó al arquitecto Palanti, la construcción de un edificio con ciertas características especiales.

El terreno disponible tenía una superficie de entre 1300/1400 mts.2, un frente de 30 mts. y salida por la posterior Hipólito Yrigoyen.

Fue aquí que se comenzó a levantar esta propiedad, destinada exclusivamente a rentas y que sería, en su momento, una de las más altas de América Latina.









Inaugurado en 1923, necesitó un permiso especial, del entonces intendente Luis Cantilo, que autorizara su altura, ya que se proyectaba cuatro veces más por encima de la media permitida sobre la Avda. de Mayo.



Exterior


Edificado sobre una plataforma calculada para soportar un enorme peso, está realizado en hormigón armado y con puros materiales importados (puertas, caños, granito de las columnas, mármoles de las escaleras, etc.)

Exteriormente se articula en un basamento, formado por los monumentales accesos en ambas calles y el pasaje homónimo que los une; el cuerpo, en donde se destacan las simétricas hileras de "bow-windows" y que finaliza en una especie de mansarda de tres pisos, y el remate: la fantástica cúpula inspirada en la del templo Rajarani en Bhubaneshvar (India), que lo eleva hasta los 90 mts., llegando al centenar, gracias al gran faro giratorio de 300.000 bujías que corona todo el conjunto.











Interior


Sus más de 16.000 mts.2 cubiertos corresponden a sus dos subsuelos (de 1500 mts.2 cada uno) y 22 pisos, en los que se distribuyen 261 oficinas, de diferentes dimensiones.

Dos montacargas y 9 ascensores (dos ocultos) diseñados especialmente, 236 mts. de escalera revestida en mármol de Carrara y decorada con herrajes, paredes y columnas recubiertas por granito, vitrales, molduras y lámparas, son algunos de los elementos que componen este singular edificio.















Muy cercano al Art Noveau por su decoración y por las artes aplicadas, emparentado con el Neo Gótico por sus bóvedas, sus detalles reflejan la enorme libertad con la que contó su diseñador.



La Otra Historia


Cuentan que Don Luis Barolo, preocupado por el clima bélico que reinaba en el viejo continente, temía que en la destrucción producida, se perdieran los restos de quién fuera uno de los más grandes poetas de todos los tiempos, Dante Alighieri.

Es por eso que decidió mandar construir un edificio que fuera un homenaje al famoso vate y, tal vez también pudiera ser, su última morada.
Encomendó la tarea al Arq. Palanti quién dotó al edificio de un gran simbolismo, transformándolo en casi una materialización de la "Divina Comedia".

Este "Danteum", estructurado de acuerdo con la métrica del poema, fue calculado en base a proporciones y medidas sagradas (sección áurea y número de oro) y está plagado de referencias a la célebre obra.

Está dividido en tres partes, a saber: "Infierno", "Purgatorio" y "Paraíso"; posee 9 bóvedas de acceso que representan el camino iniciático y aluden a las 9 jerarquías infernales, mientras que el faro simboliza la Rosa Mística y los 9 coros angelicales.

La "Divina Comedia" se compone de 100 cantos, la mayoría de los cuales posee 11 o 22 estrofas, estos números se reflejan en los 100 mts. de altura, los 11 módulos por frente y los 22 pisos que posee el Palacio.

Tanto las bóvedas transversales como las laterales contienen citas en latín; algunas pertenecientes a la Biblia y otras atribuidas a Virgilio.





"Está fundada sobre firme piedra"


Vistas del Interior





















Curiosidades


* Al finalizar la obra el Arq. Palanti viajó a Italia, llevándose los planos originales, lo que motivó diversos inconvenientes.
Durante un tiempo siguió trabajando, fue colaborador de Benito Mussolini y, más tarde, abandonó la profesión.
(Para más datos visitar: www.mariopalanti.blogspot.com)

* En la cúpula central, que señala el punto ascensional, se planeaba colocar una escultura diseñada por el mismo Arq. Palanti.
Denominada "Ascensión" y basada en bocetos de Miguel Ángel, actualmente es propiedad de un coleccionista y se encuentra en la ciudad de Mar del Plata.

* Si la idea que "Il Dante" descansara en este sitio hubiera prosperado (finalmente reposa en Ravenna), sus restos se hubieran ubicado bajo un punto de bronce, en la planta baja, justo bajo la cúpula central.

* El "Palacio Barolo" tiene un "mellizo" en Montevideo, Uruguay, el "Palacio Salvo".
Algunos sostienen que, situados a cada orilla del Río de la Plata, representarían una variante de las "Columnas de Hércules".

* Ambos poseen cúpulas-faros con los que el Arq. Palanti buscaba (se dice), enmarcar la entrada al río y posibilitar un diálogo lumínico entre ambas ciudades.




"Palacio Salvo"



* En 1923 se utilizó un sistema de luces de colores para informar a la ciudadanía el resultado de la pelea entre Luís Ángel Firpo y Jack Dempsey, disputada en 1923 en el Madison Square Garden de New York.
El blanco (según otros rojo) indicó el triunfo del norteamericano (el verde correspondía al argentino).

* Alineada con el eje del edificio, los primeros días de Junio a las 19.30 hrs. aproximadamente, puede ubicarse por encima del faro, la constelación de la Cruz del Sur.

* Hacia 1930 se decidió encender el faro solo para fechas patrias; también se disminuyó la intensidad ya que confundía a los buques que ingresaban al puerto.

* Se dice que fue el primer edificio argentino construido en hormigón armado y, por la usina propia que lo abastecía, podría considerárselo como el primero "inteligente".




Vista del Zeppelin cruzando el cielo porteño a la altura del "Palacio Barolo"
(C.1934)





(Este post es especial para mi amigo Juan Carlos Araya, quien me preguntó sobre este edificio hace algún tiempo y esperó, pacientemente, a que lo "mirara")